“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar”.
Bertrand Russell (1872-1970), Premio Nobel de Literatura
Para algunos, el grado de civilización de un pueblo se mide por su consumo de jabón, ya sea fabricado a partir de grasa humana o no; para otros, son los puentes quienes determinan el mismo, porque unen sus poblaciones facilitando el comercio y las relaciones humanas, son una muestra de sus conocimientos tecnológicos y científicos y, además, expresan su componente artística. Aunque ahora estemos acomplejados y cualquier comentario sobre nuestra capacidad esté acompañado de una coletilla cínica o indignada, España es desde hace tiempo una potencia mundial en diseño y cálculo de puentes, más allá de la inefable supervedette de la arquitectura de origen valenciano y facturas suizas. Y es que, como dijimos en otra ocasión, parece que los puentes que hay en nuestro país si no son de Santiago Calatrava o son romanos, se meten directamente al saco denominado Otros. Pues dentro de ese Otros se encuentran hitos de la obra civil nacional (e incluso mundial), que merecen ser reconocidos. Hagamos un repaso por varias de estas estructuras, algunas más vistosas o polémicas que otras, pero todas excepcionales.
Puente Ingeniero Carlos Fernández Casado
Autor: Javier Manterola (Carlos Fernández Casado, S.L.)
Año puesta en servicio: 1983
Ubicación: Embalse de Barrios de Luna (León)
Característica singular: récord del mundo de luz en puente atirantado.
